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El Peligro del Cristianismo Progresista que Seguimos Ignorando

Actualizado: 26 dic 2022



En los últimos años, he dado varias advertencias a la iglesia sobre este tema. He escrito artículos sobre el cristianismo progresista, he predicado sobre el tema, he dado clases bíblicas sobre el tema. Pero, el cristianismo progresista continúa su avance en el mundo, en particular los estados unidos, y he visto varias señales de su llegada a las iglesias de Puerto Rico. En este último año, por ejemplo, he leído libros y “posts” escritos por cristianos evangélicos, los cuales afirman directamente algunas de las enseñanzas más comunes del cristianismo progresista. Incluso, personalmente conozco de cristianos, mayormente jóvenes, que afirman estas enseñanzas. Ya no es una mera advertencia de lo que pudiera ocurrir; está ocurriendo bajo nuestras propias narices.


Hoy veía una entrevista entre un apologeta cristiano (Sean McDowell), y el mayor defensor del cristianismo progresista en la actualidad (Brandan Robertson), y decidí tomar unas notas para poder responder a ellas, luego. Este escrito es mi respuesta, entonces, a los puntos principales hechos por Brandan Robertson en ese video, a través del cual intento continuar mi alerta a la iglesia sobre este movimiento creciente. No podemos seguir de brazos cruzados.


Comenzaré con los dos puntos principales que Brandan hizo en el video, y luego las implicaciones de afirmar esos puntos, seguidos por mi respuesta a cada uno.


Punto #1: La Biblia es un mero libro humano


Admito, de antemano, que se me hizo un poco difícil entender todo lo que Brandan estaba queriendo decir ya que, como es típico del cristianismo progresista, él usa muchos términos y lenguaje bíblico para defender sus puntos, pero los usa de una manera distinta a lo cual lo usa el cristianismo, en general. Por ejemplo, cuando Brandan habla de la inspiración de la Biblia, no quiere decir que el Espíritu Santo dirigió a los autores de la Biblia a escribir lo que escribieron, y de esa manera asegurar que sus escritos estén libres de error. Esto es la postura histórica de la iglesia sobre la naturaleza de la Palabra.


Sin embargo, lo que Brandan quiere decir con “inspiración” divina es algo más parecido a como un pintor se inspira por la belleza de la naturaleza para pintar, o un autor se inspira en algo para escribir una novela, etc. Según Brandan, hay un sentido en el que la Biblia es inspirado por Dios, y por lo tanto es divino. Pero, al final del día es un libro escrito por seres humanos, y por lo tanto no todo lo que dice es cierto o correcto. Y, como no todo es cierto, es nuestra responsabilidad retar y corregir a la Biblia según nuestro conocimiento actual del mundo.


Lo que yo siempre he encontrado interesante sobre esta postura es que, a pesar de que Brandan la afirma, continúa usando la Biblia como defensa de su versión del cristianismo. Brandan no es la primera persona en creer que la Biblia tiene errores, pero usualmente son no-cristianos los que piensan así. Pero, tenemos que reconocer que existen cristianos genuinos, también, que tienen esta postura. Mi pregunta a estas personas siempre ha sido, ¿por qué sigues diciendo que eres cristiano/a? Si la Biblia contiene errores, ¿cómo sabes que el cristianismo es cierto? ¿Por qué crees en Jesús? ¿Cómo sabes que lo que la Biblia dice sobre Jesús es cierto? En otras palabras, ¿cuál es tu criterio para determinar qué partes de la Biblia son verdad, y cuáles no?


En respuesta a esto, muchas personas dicen, “Yo creo en Jesús (o Dios) porque lo he sentido. He tenido ciertas experiencias con Él que me dejan saber que es real. No necesito una iglesia o un libro para decirme si mi experiencia es real, o no. Yo sé que es real.” No entraré mucho en este tema, pero cabe notar que eso mismo dicen las personas de otras religiones. Conozco personas que dicen que oraron a María, y María los sanó de una enfermedad. Conozco de personas que creen en la hechicería porque han experimentado hechizos. Los mormones dicen que saben que el Mormonismo es verdad porque sienten un fuego en su corazón que les deja saber que es verdad. Es decir, si nuestra experiencia es suficiente como para determinar la verdad, ¿qué hacemos cuando una experiencia contradice otra? ¿Cómo, en base de la experiencia, sabemos lo que es verdad o no?


Pero, volviendo al cristianismo progresista, me parece que cuando afirmamos que la Biblia tiene errores, pero seguimos afirmando ciertas cosas sobre ella, estamos siendo deshonestos y selectivos. Básicamente, estamos escogiendo qué partes de la Biblia afirmar, y cuáles no. Y, usualmente las partes que afirmamos simplemente son las partes que se alinean con lo que nosotros ya creemos. No creo que aceptaríamos esta práctica en ninguna otra área de la vida, mucho menos la debemos de aceptar en el cristianismo.


Cabe notar que la misma Biblia afirma que Su contenido viene de Dios mismo (2 Timoteo 3:16; la frase “inspirada” en el griego significa literalmente “God-breathed,” es decir, “de la boca de Dios,” o “exhalada por Dios.”). Incluso, Jesús mismo le atribuye las palabras de David, por ejemplo, al Espíritu Santo (Marcos 12:36), y Pedro nos dice que ninguna profecía viene del ser humano, sino por medio del Espíritu Santo (2 Pedro 1:21). Cuando un cristiano alega que la Biblia es un mero producto humano, está afirmando algo que es contrario al testimonio de Jesús, los apóstoles, y la iglesia en general. Con todo el respeto, yo me dejo llevar mejor por lo que Jesús nos dice.


Punto #2: Existe una diferencia entre el Jesús histórico, y el Cristo de la fe


Si le preguntas a Brandan si es cristiano, te va a decir que sí. Si le preguntas qué significa esto, te va a decir que significa seguir a Jesús. Pero, si le preguntas qué significa seguir a Jesús, aquí la conversación se vuelve problemática.


Según Brandan, el Jesús histórico no es el mismo Jesús en el cual nosotros (cristiano/as) creemos. El Jesús en el cual creemos es el Jesús del evangelio de Juan. En este evangelio, admite Brandan, Jesús es Dios, vino a redimir al mundo, debe de ser adorado, etc. Pero, según el evangelio más antiguo (Marcos), esto no es así. Brandan alega que los primeros 3 evangelios (Marcos, Mateo, y Lucas) no enseñan a un Jesús divino, ni nada parecido. Mas bien, esto es producto del tiempo y cristianos que vivieron más tarde, lo cual es reflejado en el evangelio de Juan, siendo Juan el evangelio más tarde en ser escrito.


Cabe notar que la deidad de Jesús es un elemento esencial del cristianismo. Es una de las cosas que distingue al cristianismo de básicamente cualquier otra religión, en especial las religiones hermanas (el judaísmo y el islam). Por lo tanto, es muy difícil continuar llamándote cristiano mientras niegas una doctrina esencial del cristianismo. Esto sería como decir que eres PNP, pero estar en contra de la estadidad. Como mínimo, admitamos que es un poco raro, y dudaríamos de la sinceridad de la persona.


El punto en el cual me quiero enfocar es en la alegación de que la deidad de Jesús es un elemento que se desarrolló tarde, y que no se encuentra en los primeros tres evangelios. El espacio no me permite preparar una defensa extensa centrada en los primeros tres evangelios, pero quiero ofrecer un ejemplo en el evangelio de Marcos, siendo Marcos el evangelio más antiguo, según Brandan (y la mayoría de los expertos). Si existe tan solo un ejemplo de la deidad de Jesús en el evangelio de Marcos, esto es suficiente como para refutar la alegación de Brandan y otros.


Marcos comienza su evangelio citando una profecía de Isaías sobre el mensajero que vendría antes del Mesías. Este mensajero es identificado como Juan el Bautista. Pero, lo interesante es el verso particular que Marcos cita. Nos dice, “Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas.” Inmediatamente, Marcos continúa con el ministerio de Juan el Bautista en el desierto (v.4), y su encuentro con Jesús (v. 9).


¿Por qué esta cita es interesante? Pues, recordemos que lo que Marcos nos está diciendo es que Juan es ese mensajero en el desierto, preparando el camino para Jesús, cumpliendo, entonces, la profecía de Isaías. Sin embargo, si vamos a Isaías, vemos que nos dice algo un poco distinto. Marcos nos dice, "Preparad el camino del Señor (énfasis mío)." Pero, Isaías lo que nos dice es, "Preparad camino a Jehová (énfasis mío)." Marcos nos dice, "Enderezad sus (Jesús) sendas.” Pero, Isaías nos dice, "Enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios."


O sea, que, la profecía original de Isaías de quien nos está hablando es de Dios mismo. Es a Dios a quien el profeta debería de preparar el camino. Es a Dios a quien se le debe enderezad las sendas. Sin embargo, Marcos (y los demás evangelios) le atribuyen esta profecía a Jesús, no a Dios. Incluso, noten como Marcos sustituye el nombre de Dios (Jehová) por “Señor,” el título principal de Jesús en el nuevo testamento. Es decir, Marcos nos está diciendo que el mismo Dios mencionado por Isaías es el mismo Jesús que se le apareció a Juan en el desierto. De no ser así, ¿en qué sentido Marcos nos dice que Juan cumplió la profecía de Isaías? Si el camino estaba supuesto ser preparado para Dios, y Jesús no era Dios, ¿cómo es que Marcos nos dice que se cumplió esa profecía en Jesús? La verdad es que Marcos no hubiera dicho que esta profecía fue cumplida por Jesús, a menos que él creía que Jesús era Dios.


Esto es un solo ejemplo de la afirmación de la deidad de Jesús en los primeros tres evangelios, en particular en Marcos. Pero, existen muchos otros. En estos evangelios, Jesús se le es atribuido títulos divinos (como Señor), nos dicen que Jesús tiene el poder para perdonar pecados y dar vida (cosas que solo Dios puede hacer), que Jesús es el Señor del Sábado (lo cual hubiera sido blasfemia), nos relatan varias ocasiones en el cual Jesús fue adorado (lo cual también hubiera sido blasfemia), entre otras cosas. No cabe duda que Brandan está alegando una mentira al decirnos que la deidad de Jesús es una creación tardía que no existía en los primeros evangelios. Esto es suficiente como para alertarnos sobre el cristianismo progresista, ya que Brandan no es el único dentro de este movimiento en hacer este tipo de alegación.


Ahora, ¿cuál es el peligro o las implicaciones del cristianismo progresista? Es decir, ¿qué importa si una persona cree estas cosas? Gracias a Dios, no tengo que especular, ya que Brandan mismo nos ofrece varios ejemplos de las implicaciones de sus creencias. Mencionaré cuatro.


Implicación #1: Somos iguales a Jesús


El cristiano progresista nos dice que Jesús vino a transformar al mundo, y que nuestro deber principal es ser Su ejemplo. Esto se escucha muy cristiano, hasta que entendemos lo que quieren decir con esto. En el video, por ejemplo, Brandan alega que el cristiano es, en esencia, igual a Jesús en todo aspecto. Incluso, nos cita su libro en el cual hace la afirmación increíble de que todo lo que Filipenses 2:6-11 nos dice sobre Jesús, nos aplica a nosotros, también. Para los que no saben, Filipenses 2:6-11 es un himno sobre la naturaleza de Jesús. Entre otras cosas, este himno nos dice que Jesús tomó la forma de siervo, se despojó de Su igualdad a Dios (lo cual implica que es Dios, pero no se aferró a esto cuando se hizo hombre), que fue obediente hasta la muerte, y que a raíz de esto Dios lo “exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”


Cristiano que me lee, te pregunto, ¿en qué sentido esas palabras nos aplican a nosotros? ¿Somos nosotros igual a Dios? ¿Hemos sido exaltado sobre toda la creación? ¿Fuimos dado un nombre sobre todo nombre? ¿Toda rodilla se doblará ante nosotros? ¿Toda lengua confesará que nosotros somos el Señor, para la gloria de Dios Padre? Sin embargo, esto es lo que Brandan alega. En el video, Brandan intenta retroceder un poco en sus palabras, dándose cuenta de lo absurdo de lo que está diciendo. Pero, esto es uno de los peligros en el cristianismo progresista. Cuando rechazamos la inspiración e infalibilidad de la Biblia, rechazamos Su autoridad. Ponemos nuestro propio conocimiento por encima de la Palabra de Dios, y esto abre las puertas a interpretaciones absurdas como esta.

En el cristianismo actual, es bien común escuchar personas, especialmente jóvenes, decir cosas como, “La Biblia está abierta a interpretación,” o “No hay una forma correcta de interpretar la Biblia.” Esto es uno de los principios del cristianismo progresista, y uno de los peligros con esta mentalidad es lo que estoy describiendo aquí. Cuando alguien como Brandan alega que nosotros, los seres humanos, somos igual a Cristo, y que todo lo que se dice sobre Él nos puede aplicar a nosotros, ¿cómo lo refutamos? ¿No es esto simplemente una interpretación más? ¿No acabas de decir que la Biblia está abierta a interpretación? ¿Cómo, entonces, podemos corregir falsas doctrinas como esta? La contestación es que no podemos. Si toda interpretación es válida, tenemos que aceptar hasta las interpretaciones más absurdas como la de Brandan.


Implicación #2: La Trinidad es falsa


Brandan nos dice, en el video, directamente que él no cree en la Trinidad. Incluso, nos dice que él rechaza toda doctrina que fue determinada en algún concilio por seres humanos finitos. Tengo tantas cosas para decir sobre esto, pero por ahora solo diré que esta postura es sumamente peligrosa.


Cuando rechazamos toda autoridad bíblica y conciliar, nos estamos poniendo la autoridad interpretativa sobre nuestros propios hombros. Es decir, yo decido cómo interpretar la Biblia, y no me voy a regir por ninguna autoridad externa. Esta es la manera más fácil en la que llegamos a enseñanzas absurdas como la descrita arriba.


Además de esto, la Trinidad es una doctrina esencial del cristianismo, como mencioné anteriormente. Si rechazamos esto, estamos rechazando el testimonio bíblico, la tradición apostólica, las creencias de la iglesia histórica, etc. No hay otra palabra para describir este rechazo que no sea arrogancia absoluta. Solamente con una arrogancia a un nivel extremo nos podemos atrever a decir que cada cual tiene la habilidad, el conocimiento, y las herramientas para saber cómo interpretar la Biblia entera de la mejor manera.


No es que debemos simplemente aceptar lo que nos dice la iglesia a ojos cerrados. Siempre debemos cuestionar y buscar entender el por qué se enseña algo. Tampoco es que nadie puede entender nada de la Biblia sin la ayuda de alguna autoridad. Pero, no podemos llevarlo al otro extremo de rechazar las enseñanzas tradicionales de la iglesia bajo el argumento de que son meros seres humanos, como si Dios no estuviera presente en la iglesia, o como si nosotros tuviéramos más conocimiento que todo cristiano que nos ha precedido. El resultado de tal afirmación es lo que estamos viviendo en la actualidad: miles de denominaciones cristianas e interpretaciones bíblicas, sin saber a quién creerle. De esta manera no podemos predicar el evangelio al mundo.


Implicación #3: Jesús fue imperfecto


Cuando rechazamos la infalibilidad de la Biblia, y asumimos toda autoridad interpretativa, rechazando los concilios del pasado, por ejemplo, no es sorprendente cuando alguien como Brandan llega a la conclusión de que Jesús pecó. A Brandan no le importa que la Biblia nos dice, una y otra vez, que Jesús no pecó (1 Pedro 2:22; 2 Corintios 5:21; Hebreos 4:15). Lo único que a él le importa es que, en una historia (Mateo 15:21-28), él no está de acuerdo con la respuesta de Jesús, y por lo tanto llega a la conclusión de que Jesús pecó, y se arrepintió. Según Brandan, la mujer cananea corrige a Jesús, y le obliga a cambiar Su racismo y machismo para sanar a su hija. O sea que, no basta con decir que Jesús pecó, sino que Brandan y otros alegan que Jesús era racista y machista.


Lo más que me duele sobre este punto es que no es la primera vez que escucho a alguien hacer esta alegación, sino que he escuchado esta alegación hecha por cristianos dentro de mi propia fe. Lo ideal sería entrar en el pasaje y estudiarlo profundamente, para que veamos que Jesús no pecó. Pero, lo que quisiera resaltar aquí son las implicaciones de este tipo de alegación. Si Jesús pecó, por ejemplo, no pudo ser Dios. Si Jesús pecó, no pudo haber sido el sacrificio perfecto por nuestros pecados. Esto quiere decir que seguimos en nuestros pecados, y no tenemos salvación. Y, si Jesús pecó, todos estos pasajes que dicen que no pecó están mintiendo.


Lo tengo que decir: si esto es lo que crees, deja de llamarte cristiano. El problema no es creer que Jesús pecó; el problema es que sigues diciendo que eres cristiano, a pesar de que hace tiempo dejaste de creer en lo que el cristianismo siempre ha enseñado. Les reitero el ejemplo del PNP que no cree en la estadidad. Yo no sé ustedes, pero yo no seguiría ni predicaría sobre un Jesús pecador, racista y machista. Sin embargo, esto es el Jesús que Brandan y otros están predicando. ¡Qué absurdo! (y, más que absurdo, es blasfemia).


Implicación #4: El propósito de Jesús era la acción social


Esto es la alegación que más distingue al cristianismo progresista; su énfasis en la acción social. El problema no es decir que, como cristiano/as, tenemos una responsabilidad de amar y ayudar al mundo. Con esto todos podemos estar de acuerdo. El problema está en que, según el cristianismo progresista, este es el propósito principal por el cual vino Jesús al mundo. No importa que la Biblia nos dice, una y otra vez, que el propósito de Jesús fue morir por nuestros pecados y ofrecernos salvación (1 Timoteo 1:15, por ejemplo). Brandan nos quiere decir que Jesús no vino para esto, sino que para lo que vino fue para enseñarnos a ser mejores personas, y para que podamos aprender a amar y ayudar al mundo.


En el video, Brandan cita Lucas 4:18-19, el cual dice, “El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados del corazón; A pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.” Según Brandan, esto es la mayor evidencia de que esta fue la misión principal de Jesús: predicar buenas nuevas, sanar, libertar, y amar a las personas. Esto es a lo que el cristiano ha sido llamado, también.


Sin embargo, sin entrar en mucho detalle, lo que Brandan no parece entender es que, aunque Jesús sí vino a hacer todas esas cosas, y que nosotros sí somos llamados a hacerlas, también, nada de esto fue la misión principal de Jesús, como vimos en el pasaje de 1 Timoteo. Más importante aún, Brandan no parece saber que el lenguaje que Lucas usa en estos pasajes es un lenguaje que se usa comúnmente para hablar sobre los efectos del pecado. Por ejemplo, Hechos 10:38 nos dice que la opresión de la cual nos liberó Jesús es la opresión del diablo. Es decir, esto no se trata de una opresión terrenal como la que sufrimos ante los ricos, los poderosos, o los gobiernos opresores. Se trata de una opresión espiritual. Similarmente, la Biblia frecuentemente describe los efectos del pecado como ceguera (2 Corintios 4:4; Juan 12:39-40, por ejemplo) y esclavitud (Juan 8:34).


O sea, que, de lo que Jesús nos está hablando en Lucas es precisamente sobre la redención por nuestros pecados del cual el resto de la Biblia nos habla. No nos está hablando simplemente sobre ayudar al prójimo. De hecho, si pensamos bien sobre el pasaje, nos damos cuenta de que no nos puede estar hablando de asuntos terrenales, porque hay cosas mencionadas en el pasaje que no tenemos la capacidad para hacer. Me refiero específicamente sobre darle vista a los ciegos. Si esto fue la misión principal de Jesús, ¿por qué no sanó a todos los ciegos? ¿Por qué aún existen ciegos hoy, incluyendo cristianos? Y, si nosotros fuimos llamados a hacer lo mismo que Jesús, ¿se supone que estemos por ahí sanando ciegos? Y, si no lo hacemos, ¿estamos siendo malos cristianos? Claramente, nada de esto tiene sentido.


El pasaje nos está hablando sobre los efectos del pecado, y nos está diciendo que esto fue lo que Jesús vino a hacer: ofrecernos salvación. Nosotros, entonces, somos llamados a predicar el mismo evangelio, a través del cual las personas pueden obtener esta salvación. Esto no quiere decir que no fuimos llamados, también, a hacer buenas obras. Sí lo fuimos. Pero, es un error peligroso decir que esta fue la misión principal de Jesús, y que de esto se trata el evangelio. Tomando todo en cuenta, no es sorprendente que Brandan y el cristianismo progresista rechaza la doctrina de sustitución penal (morir por nuestros pecados). Solamente rechazando esta doctrina esencial del cristianismo es que se puede hacer el argumento de que el propósito principal de Jesús es hacernos personas más felices.


Conclusión


Como pueden ver, algunas implicaciones del cristianismo progresista es el rechazo de la infalibilidad de la Biblia, el rechazo de Su autoridad sobre nuestras vidas, el rechazo de la iglesia en asuntos doctrinales, el rechazo de la divinidad de Jesús, el rechazo de la Trinidad, el rechazo del evangelio de salvación, entre otras cosas, incluyendo blasfemias.


No he entrado en mayor detalle sobre ningún punto, pero espero que sea suficiente como para abrirle los ojos a alguien. Reitero lo que dije al inicio: ya esto no es una advertencia sobre algo que pudiera ocurrir. Mas bien, es algo que ya está ocurriendo bajo nuestras propias narices. Y, lamentablemente, no se escucha hablar por ninguna parte. Necesitamos preparar cristiano/as centrados en la Verdad, y atentos a la mentira. No podemos conformarnos con un mensaje que solo nos haga sentir bien. Esto es lo que nos ha llevado hasta aquí, y tenemos que cambiar. De lo contrario, el cristianismo como lo conocemos hoy, un día morirá (desde una perspectiva humana, lo digo).

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