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Quizás Kanye Tiene la Razón


Quiero comenzar dejando claro que esto no es una defensa de Kanye West (le estaré llamando “Ye” por el resto del escrito, ya que esto es su nombre legal). Los que me conocen, saben que a mí no me gusta mucho usar la palabra “loco” para personas con problemas de salud mental. Sin embargo, aún yo, en ocasiones, mientras escucho a Ye hablar pienso, “De verdad que este hombre está loco.” Pero, a pesar de eso, sí tengo que admitir que pienso que muchas de sus “locuras” son malentendidos, o productos de un hombre imperfecto que no se sabe expresar. Tampoco ayuda que esté lidiando con situaciones personales muy difíciles (como su divorcio), que tiene traumas claros sin sanar, y que está rodeado de personas que solo lo están usando de marioneta para obtener un poco de fama. Nada de esto, sin embargo, excusa algunas de las cosas que ha dicho y/o hecho.


Pero, en este escrito me quiero enfocar en su controversia más reciente. En una entrevista de casi 3 horas con Alex Jones (el cual parece ser una de esas personas usando a Ye para un poco de fama), Ye hizo varias expresiones que provocaron el furor del mundo entero, provocando su eventual suspensión de Twitter (por segunda ocasión), y la aparente pérdida de los pocos “fans” que lo han estado apoyando en medio de sus controversias. En la entrevista, Ye dijo cosas como “Hitler no mató a 6 millones de judíos,” se burló de figuras públicas como Ben Shapiro (también judío), y en algún momento sacó unas “marionetas” y comenzó a hablar como si fuera un personaje en un programa de niño. Pero, nada de esto fue lo que provocó la furia de las personas, aunque esta última fue causa de mucha burla. Lo que causó tanta controversia fueron las siguientes palabras:


“Yo amo a Hitler.”


La reacción ante estas palabras fue casi inmediata. Claramente, el mundo entero estaba viendo esa entrevista en vivo, porque no pasaron ni diez minutos luego de que Ye dijera esto que casi todos los medios estaban reportando sobre sus expresiones “anti-semitas” (anti-judías). “Kanye ha perdido la mente,” decía un título. “Kanye está teniendo un colapso mental en vivo. Está hablando de manera errática e incoherente,” decía otro. “La triste caída de Kanye West.” “Alguien quítale el micrófono.” “¿Cuándo van a poner a Kanye bajo tutela?” “Claramente, este hombre odia a los judíos.” “Esto no se puede permitir.” “Elon, ¿qué esperas para suspenderlo?” Y, así consecutivamente.


Tengo mucho que decir sobre este tipo de expresiones y titulares, en particular cómo algunas personas se sienten tan cómodos en diagnosticar a alguien con problemas de salud mental, aunque no sean psicólogos ni psiquiatras. Pero, ese no es el tema. El tema aquí son las palabras de Ye. Y, la pregunta es, ¿es malo lo que está diciendo?


Pues, por un lado, sí lo es, especialmente cuando no sabes expresarte correctamente, y especialmente cuando viene de parte de alguien que ya tiene fama de anti-semita. En más de una ocasión durante la entrevista, Ye trata de exaltar a Hitler, defenderlo a él y a los Nazis, y repite muchas veces que lo ama. Incluso, en algún momento Ye dice, “Yo soy un Nazi.”


El que entiende quién era Hitler, y qué hicieron los Nazis, entiende perfectamente el problema con este tipo de expresiones. La realidad del caso es que Ye estaba buscando crear controversia, fue provocado por Alex Jones, y su intención con decir cosas como que él es un Nazi es enfatizar la importancia de la libre expresión. Yo no creo que lo logró, y para alguien que dice ser cristiano, y que ha expresado sus intenciones de ser presidente de los estados unidos en algún momento, esta no es la manera de expresarse.

Sin embargo, lo que me ha chocado a mí es que Ye dijo muchas cosas en esa entrevista (me obligué a verla en su totalidad), pero las únicas que han sido reportadas han sido esas. “Yo amo a Hitler.” En respuesta a esto, las personas han dicho que no podemos amar a personas como Hitler, que los debemos de odiar a ellos y a todo aquel que no los odie, y que decir lo contrario es promover el odio. Encuentro irónico que, en este caso, si no odias a una persona, estás promoviendo el odio.

Pero, aunque esto es lo único que ha sido reportado de esa entrevista, hay muchas cosas que valen la pena resaltar. Por ejemplo, Ye condena el matar, como lo hizo Hitler, condena la pornografía, la prostitución, el tráfico sexual, la pedofilia, las drogas, el aborto, y exhorta a las personas a dejar atrás la vida que solo busca el placer. ¿Esto justifica las demás expresiones? No. Pero, encuentro interesante que nada de esto es mencionado, y debemos de preguntarnos el por qué.


El título de este escrito es “Quizás Kanye Tiene la Razón.” Quiero, ahora, explicar a qué me refiero. Y, es que, además de estas cosas que acabo de mencionar que no son reportadas por nadie, ningún medio parece estar reportando la explicación de Ye sobre sus expresiones sobre Hitler y los Nazis. Es fácil tomar estas palabras y usarlas como evidencia de que Ye está defendiendo la masacre de los judíos bajo Hitler y los Nazis, o que está intentando provocar el odio en contra de los judíos en el presente, o que simplemente está loco. Sin embargo, Ye mismo explica lo que quiere decir en varias ocasiones, ninguna más clara que cerca del final de la entrevista:


“No hemos dicho nada que esté en contra de la Palabra de Dios, hoy. Dios dice, ‘ama a todo el mundo.’ Así, que, si yo digo, ‘Yo amo a los zionistas que cancelaron mi cuenta de banco, yo puedo decir...no, no es que pueda decirlo, es que amo a Hitler. Yo amo a los zionistas. Yo amo a todo el mundo...no me pueden decir a quién puedo amar y a quién no amar. Yo no pienso así.”


Para un poco de contexto, los “zionistas” a los que Ye se refiere aquí son un grupo de judíos que, según Ye, buscaron destruirlo económicamente, congelando sus cuentas bancarias, e intentando meterlo preso, entre otras cosas. Ye ha dicho en varias ocasiones que hay un grupo de personas elites en Hollywood que han intentado destruirlo, incluso matarlo. Pero, sobre todo, han querido destruir su imagen pública. Yo no sé cuán cierto esto sea, o no, pero en la mente de Ye, sí es cierto, y eso es lo único que importa, por el momento.

Digo que es lo único que importa porque, aunque sea falso, Ye parece creerlo, genuinamente. Y, a pesar de que cree esto, dice que los ama. Yo no sé tú, pero si yo creyera que alguien estuviera activamente intentando destruirme, destruir mi familia, robar mi dinero, meterme en la cárcel, o atentando en contra de mi vida, yo no sentiría mucho amor por ellos. Sin embargo, esto es exactamente lo que Ye hizo. A raíz de esto, nos deberíamos de preguntar el por qué no es controversial que Ye diga que ama a los que le han hecho daño, pero sí es controversial decir que ama a Hitler. Realmente, ¿en dónde está la diferencia?


Por si aún no han entendido la explicación de Ye, lo que está intentando decir es sencillo: fuimos llamados a amar a todo el mundo, incluyendo a nuestros enemigos.


No existe un mensaje más cristiano y bíblico que ese (Mateo 5:43-44). Por tal razón, no me sorprende que este sea el mensaje que haya creado tanta controversia, y que ha sido condenado y rechazado por casi todo el mundo, incluyendo cristianos. Para mí es fácil afirmar que fui llamado a amar al prójimo, o incluso que debo de amar a mis enemigos. Pero, a la hora de la verdad, yo no creo que tenga la capacidad para hacerlo, genuinamente, y eso es lo que Ye está intentando hacernos entender (por lo menos, eso creo).

Mientras se quede en teoría, el mensaje de amor es precioso. Pero cuando somos confrontados con la realidad, la cosa cambia. Una cosa es decir que debemos de amar a todo el mundo. Otra cosa es amar a mi abusador, a mi violador, al que mató a mi familia, al que me robó o me hizo daño, al que me mintió, etc. Esto es algo increíblemente difícil para hacer. Sin embargo, eso es lo que Dios nos exige.


Tenemos que admitir que, aunque queremos ser como Jesús, la mayoría de nosotros somos más como Jonás. Cuando Dios llama a Jonás a predicarle el mensaje de arrepentimiento a los de Nínive, Jonás se enoja con Dios y busca evitar su llamado (Jonás 1:1-3). Cuando finalmente acepta su llamado, ellos se arrepienten, y Dios, entonces, decide no destruirlos, Jonás le dice a Dios, “¿No es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. Ahora, pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida” (Jonás 4:2-3).

En otras palabras, Jonás se molestó con Dios porque Dios decidió tener misericordia de Nínive. Jonás no quería que este pueblo se arrepintiera y fuera salvo. ¿Por qué? Porque este pueblo le había hecho mucho daño a él y a su familia. Nínive fue uno de los pueblos que oprimieron a los judíos, y le causaron mucho dolor y sufrimiento. Es decir, estas personas eran enemigos de Jonás, y por tal razón él no quería que ellos fueran salvos. Y, no solamente fueron salvos, ¡sino que fueron salvos por medio del mensaje que él mismo predicó! ¿Cómo tú te sentirías en esta situación? En mi caso, no me tengo que hacer esa pregunta. He estado en situaciones similares, y soy el primero en admitir que me sentí como Jonás; no quería que Dios me usara para llevarle el mensaje de salvación a esa persona que me había hecho tanto daño. Eso no es amor.


Es bueno repetir que yo pienso que la mayoría de nosotros somos como Jonás, y no como Jesús. El amor de Jesús es tan extremo que estando en la misma cruz, oró a Dios, Su Padre, por la salvación de los que lo habían crucificado (Lucas 23:34). Yo no sé tú, pero si yo estuviera crucificado, lo último que yo estaría pensando es en la salvación de la persona que me crucificó. Sin embargo, este es el amor extremo de Jesús, y es el amor al cual fuimos llamados. Por esto las palabras de Ye me impactaron tanto.


Estas palabras me hicieron pensar en muchas cosas. Por un lado, entiendo perfectamente el por qué las personas entienden que deberíamos de odiar a personas como Hitler. Por otro lado, la Biblia fue escrita por personas que hicieron muchas cosas malas, desde el adulterio, la fornicación, la mentira, incluso el asesinato. David fue un asesino. Pablo fue un asesino. Sin embargo, no tenemos ningún problema con amarlos y a sus escritos. Estas cosas me hacen entender que, aunque digamos que no existen pecados peores que otros, inconscientemente le ponemos niveles al pecado. Y, a raíz de esto alguien como Hitler es irredimible. Pero, David y Pablo no lo son.

Yo pienso que esta misma mentalidad la aplicamos a nosotros mismos, cuando nos comparamos con otras personas. Hitler no puede ser redimido, ¿pero yo si? ¿Qué me hace a mí especial? ¿Soy menos pecador? ¿Soy más merecedor del perdón de Dios? ¿Dios me ama a mi, y no a Hitler? ¡Jamás! Dios nos ama a todos por igual, incluyendo a los que cometen estas atrocidades, y a los que lo rechazan y lo odian a Él. Fíjense que la Palabra dice que Dios ama al mundo (Juan 3:16), no solo a los cristianos. Fíjense que ni Dios mismo se agrada en la muerte del impío (Ezequiel 18:23; 33:11), sino que quiere que todos sean salvos (1 Timoteo 2:4). Sin embargo, si alguien (Ye) se atreve a decir que ama a Hitler, es condenado y tachado de loco. ¿Acaso Dios es malvado por amar a Hitler? Cuidémonos antes de contestar esa pregunta. Sin embargo, a pesar de lo que extremo que parecen ser las palabras de Ye sobre Hitler, no es lo más controversial que dijo. Ye fue tan extremo en esa entrevista que, luego de decir que ama a Hitler, dice que “Yo amo a la persona, al doctor, que hizo esa cirugía plástica a mi madre. Es como siempre he sido. No puedo odiar.” Para los que no saben a lo que Ye se refiere, se refiere al doctor que muchos, incluyendo a Ye, culpan por la muerte de su madre, Donda West. Es decir, este hombre alegadamente es el responsable por la muerte de tu madre, y ¿tú dices que lo amas? Eso, para mí, es un amor extremo. Incluso, yo diría que eso es más controversial que decir que amas a Hitler, una persona que no te hizo daño a ti (Ye), personalmente.


La realidad es que Ye no se ha expresado correctamente. Tiene problemas de conocimiento, ego, emociones, arrogancia, etc. Conoce muy poco sobre los temas de los cuales elige hablar. Conoce muy poco sobre la Biblia que busca promover. Y, parece conocer muy poco sobre el Dios que quiere proclamar. Todo esto, incluso, son cosas que Ye mismo admite en la entrevista de 3 horas. Sin embargo, algo sí es claro, y es que parece haber entendido una parte esencial del mensaje de Cristo que la mayoría de nosotros no hemos entendido, y parece estar dispuesto a sufrir las consecuencias para promoverlo.


Nada de lo que he dicho aquí ha sido una defensa de Ye. Les pido que no lo tomen de esa manera. Olvidémonos del hombre. Ye puede estar errado en muchas cosas, pero en esto tiene la razón: Fuimos llamados a amar a todo el mundo, incluyendo a nuestros enemigos. Y, sólo en un mundo tan caído, frío, y lejos de Dios, puede este mensaje ser tan controversial. Reflexionemos.

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